12 de febrero de 2005

Sin esas palabras

Labios sellados. ¿Labios sellados? No será por temor a pronunciar esas palabras, sino por lo que ellas implican. No será por prejuicio lexical, sino por su contenido comprometedor. ¿Temes comprometerte? No: el compromiso implícito en ellas ya está allí, existe: lo sabemos.

Meses y meses pronunciándolas de labios sellados hacia adentro: dos pares de labios sellados; un par por distancia, el otro por castigo. Aunque en esas palabras no hay distancia, no hay castigo.

¿Querrás romper el sello? ¿Querrás decirlas? Porque sin esas palabras, el ser no es ser, el nosotros no existe.

La vida no es vida.

No hay comentarios.: